domingo, 19 de abril de 2015

IV

El conejo envía al pequeño Guillermo.


Se trataba una vez mas del conejo blanco trotando a paso lento, vigilando los alrededores con ansiedad conforme avanzaba, como si hubiera perdido algo; y ella le escuchó decir ¡'La duquesa, la Duquesa! o mis amadas patas, por mi pelaje y mis bigotes! Me mandará al verdugo, tan cierto como que los los hurones son hurones! donde PUDE haberlos extraviado...?' Alicia de inmediato supo que se trataba del abanico y los guantes de piel, y de inmediato, con buen talante se puso a buscarlos, pero no había rastro de ellos -Todo parecía haber cambiado desde su expedición en la alberca, y el gran pasadizo con la mesa de cristal y y la pequeña puerta habían desaparecido del mapa.
Pronto el conejo se percató de la presencia de Alicia mientras ella buscaba y rebuscaba las pertenencias del conejo., y le llamó enojado, '¡Como! Mariana, Que es lo que haces acá afuera? corre a casa en este mismo instante y tráeme un par de guantes de piel y un abanico! Apresúrate!'; Y Alicia se asustó tanto que corrió en la dirección que apuntaba el conejo, sin siquiera intentar explicar el error que él había cometido. 'Me confundió con su sirvienta', dijo mientras corría. Que sorpresa se va a llevar cuando averigüe quien soy yo! Pero mas vale que le lleve su abanico y los guantes –Si los puedo encontrar.' Mientras se iba diciendo esto, se topó de repente con una linda casa, cuya puerta ostentaba una reluciente placa de bronce con el nombre inscrito 'W. CONEJO'. Entró sin tocar y trepó veloz las escaleras con el temor de encontrarse con la verdadera Mariana y que esta la arrojara de la casa antes de haber encontrado los guantes y el abanico.

'¡Que extraño parece,' se dijo Alicia, 'El estar corriendo con los mandados del conejo! '¡Supongo que después le tocará a Dinah darme órdenes con sus encomiendas!' Y Comenzó a imaginar que sucedería: “¡Señorita Alicia Apréstese y venga inmediatamente para su paseo!” Bajo enseguida Ama, Pero debo de cerciorarme de que no se escape el ratón.” 'Solo que no creo que dejarían entrar a Dinah a la casa si se pusiera a dar órdenes a la gente con esos aires de patrona!'

A estas alturas de su expedición había llegado a un cuartito con una mesa bajo la ventana, y sobre de esta (Como lo había presentido) estaban esperandoun abanico y dos o tres pares de guantes de piel: Tomó el abanico y uno de los pares guantes y estaba a punto de abandonar el cuarto cuando su mirada cayó sobre una botella que estaba junto al espejo. Esta no tenía ninguna etiqueta con la palabra 'BÉBEME,' A pesar de esto, la destapó y se la llevó a los labios. ' Sé que seguramente ALGO interesante va a pasar,' anotó para sí misma, 'igual que Cada que como o bebo algo; así que veremos que efecto tiene esta botella. Ojalá que con ella crezca de vuelta, pues estoy cansada de ser una cosa tan pequeña e insignificante.'
Y vaya que dió resultado mucho antes de lo que ella hubiera imaginado: apenas había apurado media botella cuando su cabeza ya topaba con el techo, y se tuvo que encorvar para evitar romperse el cuello. regresó la botella presurosamente a su lugar, anotando 'Ya basta, eso fue mas que suficiente, espero no crecer mas. --Como están las cosas no voy a poder salir por la puerta –Ay, no debí haber tomado tanto de la botella.!'

Lástima por Alicia, Era demasiado tarde para formular semejante deseo. Siguió crece y crece y pronto se tuvo que poner de rodillas en el suelo: Pasado un minuto ni siquiera había lugar para esto, e intentó recostarse de lado con un codo contra la puerta y el otro brazo rodeando su cabeza. Pero siguió estirándose y estirándose y ya como último remedio sacó un brazo por la ventana y un pié por la chimenea, y aquí se dijo a si misma: 'Ahora sí que nada puedo hacer, Pero por cualquier cosa que suceda, ¿Que me va a pasar a mí?



Afortunadamente para Alicia la botella mágica había completado su transformación, y dejó de crecer: Aún así esto era sumamente incómodo y como parecía que no había posibilidades de salir del cuarto no es sorpresa que estuviera infeliz.
'Todo era mucho mejor en casa,' Pensó la pobre Alicia, 'Cuando una no estaba creciendo y encogiéndose, haciéndole los mandados a ratones y conejos. Casi deseo no haber caído por la madriguera y aún así... aún así, ¡Es bien curioso, este estilo de vida! Me pregunto que es lo que me habrá pasado. Cuando leía cuentos de hadas yo creía que esas cosas nunca pasaban, ¡y ahora me encuentro a la mitad de una! Alguien -seguro- debería escribir un libro Sobre mis aventuras, y cuando crezca Yo escribiré uno. Pero, ya crecí.' Anotó Alicia desolada; 'Por lo menos ya no hay espacio para crecer aquí adentro.'

'Pero entonces', se preguntó Alicia, '¿Ya no voy a envejecer? Eso es reconfortante en cierto sentido, nunca llegar a vieja- -Pero entonces- ¡Siempre tendré que estarme aprendiendo las lecciones! ¡Ay, Eso no me gusta para nada!
'Tontuela Alicia' se respondió. '¿Como crees que vas a aprender lecciones en este lugar? Si apenas cabes tu, mucho menos hay lugar para un libro de lecciones!'
Y así continuó el debate, tomando un bando y luego el otro alargando la docta conversación; pero después de unos minutos escuchó una voz afuera de la casa y calló para prestar atención a lo que estaba pasando.
'¡Mariana, Mariana dame los guantes en este mismo momento!' se escucho desde fuera de la casa, Luego se oyó el ruido de pasos en la escalera. Alicia sabía que se trataba del conejo buscándola y se puso a temblar tanto que se estremeció la casa, olvidando que ahora era mil veces mas grande que el conejo y que no había razón para tenerle miedo.
llegó el conejo a la puerta e intentó abrirla; pero como la puerta se abría hacia dentro, y el codo de Alicia estaba apoyado contra ella, eso era imposible. Alicia escuchó al conejo decirse 'Entonces voy a rodear la casa para meterme por la ventana.'

'ESO no lo vas a poder hacer' pensó Alicia, y esperó un rato hasta que escuchó al conejo justo debajo de la ventana. De repente, Alicia extendió su brazo y manoteó el aire. No atrapó nada, pero escuchó un grito, el ruido de una caída y el sonido de vidrio quebrándose, lo cual le hizo pensar que el marco de la ventana era curvo o algo parecido. A continuación se escuchó la voz iracunda del conejo: '¿Patricio, Patricio, donde estás?' Y entonces Alicia escuchó una voz que nunca había escuchado antes, 'Acá estoy ocupado escarbando la tierra para encontrar manzanas su señoría'


'¿Escarbando la tierra para encontrar manzanas? respondió el conejo enojado. '¡Ven a ayudarme a salir de aquí'! (mientras se oye mas vidrio quebrándose.)
'Dime Patricio, ¿Que es esa cosa en la ventana?' 'Un brazo, su señoría (pronunciando “brazo” con doble erre.)
'¡Un brazo, ganso tonto! ¿Quién ha visto un brazo de ese tamaño? ¡Si llena totalmente el marco de la ventana!'
'Así es su señoría: Pero igual es un brazo'
Pues sea lo que sea, no debe de estar ahí ¡Anda ve y quítalo!'
Hubo un largo silencio después de esto, y Alicia solo podía escuchar susurridos tales como, '¡No me gusta para nada esto su señoría, nada de nada!' '¡Has como te ordeno, cobarde!' hasta que Alicia extendió la mano una vez más buscando atrapar algo. En este momento se escucharon dos gritos y el sonido de vidrio rompiéndose. 'Cuantas ventanas debe de haber', pensó Alicia '¿Me pregunto que van a hacer a continuación? en cuanto a sacarme por la ventana, ¡Ojalá pudieran porque lo único que se es que no quiero estar atrapada aquí mas tiempo!'
Esperó un tiempo sin escuchar mas ruidos afuera: finalmente se escuchó el crujido de las ruedas de unas carretas, y el murmullo de muchas voces hablando todas al mismo tiempo: '¿Donde está la otra escalera? -Yo traje una, Guillermo trae la otra –Guillermo, acércame-la, muchacho, Ponla en esta esquina -No, primero júntenlas y amárrenlas no llegan ni a la mitad de la altura necesaria. Supongo que será suficiente, no seas exigente- Ven Guillermo, agarra esta soga-- ¿Soportará el peso el techo? cuidado con esa teja suelta -Ay se cayó, ¡Aguas abajo! (Estrépito) –¿Quién aventó la teja? -Creo que fué Guillermo --¿Quién va a bajar por la chimenea? -No, Yo no, Tu baja—¡Yo nó! --Entonces será Guillermo Ven, Guillermo el patrón dice que te toca bajar por la chimenea
-'¡Ajá! Así que le toca a Guillermo Parece que a él le encargan hacer todo, no me gustaría estar en su lugar: esta chimenea es estrecha pero CREO que le puedo dar una patada!' Alicia metió el pié tanto como pudo por la chimenea y esperó hasta que escuchó al animalito (sin saber de que tipo se trataba) rascando y escarbando en la chimenea arriba de ella: Entonces se dijo a si misma 'Este es Guillermo,' Dió una súbita patada y esperó a ver que pasaba a continuación.



Lo primero que escuchó fueron gritos a coro: '¡Guillermo vuela!' Entonces la voz del conejo diciendo “agárrenlo ustedes, allá en el arbusto” Luego, silencio. y mas murmullos de voces confusas –'Sostengan su cabeza, ¡No lo estrangules, Brandy! Dinos camarada, ¿que te pasó? ¡Cuéntanoslo todo!'
Luego se escuchó tenue una voz chillona ('Ese es Guillermo' adivinó Alicia,) 'Ni la menor idea—No, por favor no me des mas- Ya me siento mejor- Pero estoy demasiado turbado como para platicarles -Lo único que se es que algo se proyectó contra de mí como un resorte ¡y me lanzó al aire como un cohete!
'¡Si, parecías un cohete!' respondieron los demás.
'¡Debemos incendiar la casa!' Dijo el conejo; y Alicia gritó tan fuerte como pudo, 'Si hacen eso voy a soltar a Dinah para que los cace!'
inmediatamente se hizo un fuerte silencio, Alicia se preguntó que harían a continuación, 'Si tuvieran algo de sentido común quitarían el techo', Pasado un par de minutos, comenzaron a moverse de vuelta, y escuchó al conejo decir, 'Con un barril lleno basta para comenzar.'
'¿Lleno de QUE?' Se preguntó Alicia; pero no transcurrió mucho tiempo antes de que la pregunta se respondiera con una lluvia de piedras que entraron por la ventana de las cuales algunas le pegaron en la cara. 'Voy a detener esta tontería' pensó Alicia y gritó: '¡Mas les vale que no hagan eso de vuelta!' Lo cual tuvo como resultado el silencio total allá afuera.
Alicia se dió cuenta sorprendida que las piedras se estaban convirtiendo en pastelillos en el suelo donde habían caído y se le ocurrió una brillante idea. 'Si me como uno de estos pastelillos, seguro cambiaré de tamaño y como es imposible que pueda crecer mas, supongo que me hará mas chiquita.'
Así que se comió uno de los pastelillos, y para su gran alegría se percató que comenzó a encogerse inmediatamente. Tan pronto como fue lo suficientemente pequeña para pasar por la puerta, salió corriendo de la casa y se topó con toda una asamblea de animales y pájaros esperando afuera. La pobre lagartija (Pues eso era Guillermo) Estaba a la mitad del grupo sostenida por dos cuyos que le administraban un líquido de una botella. Todos se abalanzaron sobre de ella en el momento de su aparición; pero ella corrió tan rápido como pudo y pronto se encontró a la mitad de un tupido bosque lejos de la persecución.
'Lo primero que tengo que hacer' se dijo Alicia mientras vagaba por el bosque, 'Es crecer a mi tamaño original; y lo que se sigue es encontrar el hermoso jardín, creo que ese es el mejor plan.'
El plan parecía ser excelente, sin duda, y muy sencillo y en buen orden; la única dificultad era que ella no tenía la menor idea de como ejecutarlo; y mientras escudriñaba a través del tupido bosque sonó un fuerte ladrido arriba de ella; lo que de un susto la puso a ver hacia arriba.
Un enorme cachorro la estaba viendo con sus enormes ojos redondos estirando una pata tratando de alcanzarla. 'perrito lindo!' dijo Alicia, con tono cariñoso, y trató de silbar le; pero al mismo tiempo ella estaba extremadamente asustada pensando que el cachorro tuviera hambre, en cuyo caso podría comérsela a pesar de todos los cariñosos llamados que le hacía.
Sin saber exactamente que estaba haciendo, recogió una rama y se la ofreció al cachorro; este brincó inmediatamente en el aire ladrando de felicidad, corriendo tras la rama esperando a que se le lanzara; entonces Alicia se escabulló detrás de un rosal para evitar ser arrollada; y en el momento que apareció por el otro lado, el cachorro dio otro brinco buscando la rama, y rodó por el suelo en su prisa por atraparla; Entonces Alicia pensó que esto era como jugar con una gran carreta y temiendo ser aplastada bajo las patas del gigante, corrió tras el rosal; acto seguido el cachorro empezó a hacer una serie de embestidas rápidas corriendo un tramo corto hacia adelante y luego reculando una buena distancia, jadeando con su lengua de fuera y sus grandes ojos semi-cerrados.



Esta le pareció a Alicia una buena oportunidad para escapar; así que corrió y corrió hasta que estuvo bien cansada y sin aliento, hasta que el ladrido apenas se escuchaba en la distancia. '¡Y sin embargo que precioso cachorrillo!' dijo Alicia mientras se apoyaba en una flor para descansar, y se abanicaba con una hoja de árbol: Me hubiera encantado enseñarle algunos trucos si solo fuera del tamaño apropiado para hacerlo. ¡Oh Cielos, casi se me olvida que tengo que crecer de vuelta! Veamos ¿Como vamos a hacerlo? Supongo que tengo que comer o tomar algo; pero la pregunta principal es: ¿Que cosa tiene que ser?

Esa era la gran pregunta por supuesto. Alicia buscó por los alrededores, las flores, las hojas de pasto, Pero no encontró nada que le pareciera indicado para comer o beber. Había un gran hongo creciendo cerca de donde ella estaba del mismo tamaño que ella y cuando buscó alrededor y debajo de él se le ocurrió que sería bueno ver que había arriba del hongo. Se estiró de puntas, y escudriñó por encima del filo del hongo, y su vista se encontró inmediatamente con los de una gran oruga sentada con sus brazos cruzados fumando tranquilamente de una gran pipa árabe sin tomar nota de Alicia, o cualquier otra cosa.